El índice de “Calidad de vida durante la crisis del COVID-19” fue elaborado por un equipo multidisciplinario de profesionales del Observatorio Gente en Movimiento. Este centro de estudios tiene como fin estudiar distintas problemáticas de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de pensar y planificar políticas públicas efectivas y con impacto real.

Para esta décima entrega realizamos una investigación durante los primeros días de febrero, consultándole a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires tanto sobre cuestiones generales que hacen a la calidad de vida en la Ciudad como a situaciones puntuales relacionadas con las vacaciones, el transporte y los cuidados frente a la pandemia de Covid 19.

Es de suma importancia que más de la mitad de los consultados (el 52%) considere que la calidad de vida en la Ciudad empeoró si la compara con el 2020 y que el 48% sostenga que querría mudarse a otro lugar donde poder vivir mejor. Y, a casi un año del comienzo de la pandemia, dos tercios de los porteños consideran que los controles del gobierno de la Ciudad para evitar situaciones de riesgo y aglomeraciones que podrían provocar el contagio de COVID-19 son insuficientes.

Mayoría de porteños con peor calidad de vida

Respecto de la calidad de vida en la Ciudad de Buenos Aires, el 52% de los porteños cree que empeoró respecto del año pasado. Esto implica un aumento de 10 puntos respecto del último estudio realizado en el mes de diciembre. Esta opinión logra su mayor valor entre los menores de 35 años, los vecinos de la zona sur y quienes votaron a Alberto Fernández en la última elección (GRÁFICO 1).

La salud es considerada por estos días la cuestión prioritaria entre los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires (el 27% opinó de ese modo), seguida de cerca por la seguridad (22%) y la educación (20%) (GRÁFICO 2). Quienes se preocupan más por el tema salud son los habitantes de la zona sur y quienes lo hacen más por la seguridad son los de la zona centro, mientras que en la zona norte se destaca la inquietud por la educación.

En consonancia con estos datos, cerca de la mitad de los porteños parece no estar conforme con vivir en la Ciudad. El 48% asegura que, si pudiera, se mudaría a otra ciudad para tener una mejor calidad de vida. Este deseo crece entre los habitantes de la zona sur y entre los jóvenes, trepando al 57% en ambos casos (GRÁFICO 3).

Un verano sin vacaciones y con pocas actividades Este año quizás no sea representativo en lo que a vacaciones se refiere, ya que debido a la pandemia muchos de los hábitos se modificaron. Lo cierto es que este verano más de 7 de cada 10 porteños no se fueron de vacaciones (GRÁFICO 4). 

A esto se suma que los que se quedaron en la Ciudad tampoco encontraron mucho para hacer: el 44% de las personas considera que no hubo suficientes actividades para que los menores de 16 años puedan pasar el verano en la Ciudad, opinión que crece entre los segmentos socioeconómicos bajos y medio-bajos. (GRÁFICO 5).

Tres de cada diez en busca de alternativas más económicas para transportarse

Teniendo en cuenta los últimos aumentos que se registraron en los subtes, taxis y las multas para los autos en la Ciudad, el 30% de entrevistados buscará alternativas más económicas para transportarse (GRÁFICO 6).

Y, si bien entre los transportes públicos, el medio más utilizado es el colectivo (por el 21% de los porteños), todavía son más los que eligen el vehículo propio (28%) (GRÁFICO 7).

Esto no hace más que profundizar el incremento del parque automotor de la Ciudad que se registra en los últimos diez años, pasando de 1.094.202 a 1.553.7671 vehículos (un 42% más). De esta manera, quedan de manifiesto las falencias de las opciones del transporte público y aumentan las externalidades negativas que tiene el uso de los vehículos particulares, como los accidentes de tránsito, la contaminación y el uso excesivo del espacio por persona trasladada.

COVID-19: controles insuficientes y preocupación por contagios en el espacio público

La pandemia por el COVID nos afectó a todos y los cuidados fueron variando con el correr de los meses. En el caso de los porteños, el 52% asegura que se cuida de la misma manera que en abril de 2020, mientras que el 38% dice cuidarse más y el 10%, menos. Coincidiendo con la población más vulnerable, aquellos que más aumentaron sus precauciones son los mayores de 56 años, mientras que los menores de 35 las disminuyeron (GRÁFICO 8).

Respecto de los controles efectuados por las autoridades de la Ciudad para evitar aglomeraciones, el 62% sostiene que son insuficientes (GRÁFICO 9) y esto se condice con que el 59% percibe que el riesgo de contagio es superior en el espacio público, como pueden ser el transporte público, los bares y los parques, frente al 32% que asegura que es en los privados, como las casas particulares u oficinas donde es mayor el riesgo de contagio (GRÁFICO 10).

Conclusiones

En esta entrega volvemos a insistir con el objetivo de nuestro Observatorio: recabar datos estadísticos sobre cuestiones que impactan en la vida diaria de porteños y porteñas. Como hemos visto, queda aún mucho camino por recorrer para que quienes viven en la Ciudad se sientan a gusto.

Es de suma importancia que más de la mitad de los consultados (el 52%) considere que la calidad de vida en la Ciudad empeoró si la compara con el 2020 y que el 48% sostenga que querría mudarse a otro lugar donde poder vivir mejor. Influyen en esta percepción cuestiones como:

  • La falta de actividades para que los menores pasen el verano en la ciudad (44%),
  • Los aumentos en transporte público y multas que hacen que un 30% indique que está considerando cambiar la forma como se transporta.
  • Los controles insuficientes por parte del gobierno de la Ciudad para evitar situaciones de riesgo y aglomeraciones que podrían provocar el contagio de COVID-19 (66%).

En este estudio nos enfocamos tanto en la calidad de vida, en general, como en cuestiones particulares como son el transporte público, el modo en que pasaron las vacaciones quienes no pudieron dejar la Ciudad y los cuidados y temores respecto de la pandemia de Covid-19.

Desde el Observatorio ponemos a disposición estos datos para que puedan contribuir a generar políticas públicas que hagan de Buenos Aires, cada día, una ciudad mejor.

Herramienta utilizada:

Relevamiento realizado entre el 9 y 10 de febrero de 2021, entre la población de 16 años o más que está en condiciones de votar en la Ciudad de Buenos Aires. El total de casos fue de 500 a los que se consultó telefónicamente y el diseño de la muestra fue polietápico, combinando técnicas de estratificación, conglomerado y cuotas de sexo y edad ajustadas a parámetros censales. El máximo error de estimación es del ± 4.47 puntos porcentuales (k=95,5%).