La reorganización de las comisarías porteñas llevó al cierre de seccionales sin que estuvieran habilitadas las nuevas. Los vecinos se quejan porque no tienen dónde denunciar los delitos y sostienen incluso que hay zonas liberadas. Los expertos en seguridad alertan por el caos en la institución

La ex comisaría 32, en la avenida Caseros 2724: cerrada y con avisos informales sobre el cambio.
La ex comisaría 32, en la avenida Caseros 2724: cerrada y con avisos informales sobre el cambio. 

El rimbombante plan de seguridad que el gobierno porteño comenzó a instrumentar hace unos meses sólo logró por el momento desmantelar comisarías y generar zonas liberadas en algunos barrios de la ciudad. Los vecinos están preocupados y con miedo porque aumentaron las entraderas y los robos en la vía pública y ahora ni siquiera tienen dónde hacer las denuncias. Creen que así bajará el índice oficial de delitos y que ese dato va a ser usado por el oficialismo para mostrar falsos resultados. 

El rimbombante plan de seguridad que el gobierno porteño comenzó a instrumentar hace unos meses sólo logró por el momento desmantelar comisarías y generar zonas liberadas en algunos barrios de la ciudad. Los vecinos están preocupados y con miedo porque aumentaron las entraderas y los robos en la vía pública y ahora ni siquiera tienen dónde hacer las denuncias. Creen que así bajará el índice oficial de delitos y que ese dato va a ser usado por el oficialismo para mostrar falsos resultados. 

“Establecen eso que en un momento se llamaba el Cinturón tecnológico que ahora es el Plan integral de seguridad pública”, sostiene el también docente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. 

Teszkiewicz explicó que el gobierno porteño tiende a incrementar la vigilancia sobre los vecinos y por eso apunta a una presencia protagónica de tecnología. “Los nombres cambian pero todo apunta a intensificar, a través de la tecnología, cámaras y GPS, el nivel de control sobre la población, que tiene el Estado en general y las fuerzas de seguridad en particular”, detalló Teszkiewicz.

Muchos vecinos se quejaron de una dinámica que se perdió en este último tiempo, que es el de las reuniones vecinales entre civiles sin la presencia de miembros de las fuerzas de seguridad porque todos coinciden que si están presentes nadie se atreve a denunciar los hechos delictivos del barrio y generan un efecto de intimidación contraproducente para lo que buscaban esos encuentros. 

La ley de Seguridad Integral que crea los Foros de seguridad establece la realización de dichas reuniones como un derecho pero últimamente fueron suplantadas por las Comisarías Abiertas en cuyos encuentros participan miembros de la fuerza de seguridad, incluido el comisario. 

El gobierno de la Ciudad contempla que el plan de readecuación se terminará de completar en 2023. Uno de los principales objetivos del proyecto consiste precisamente en redistribuir las comisarías para que se adecuen a la división actual de la Ciudad que es en 15 comunas. 

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/150392-fuerza-del-des-orden